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PDR, CDR, FAT y OSAT: los hitos de un proyecto de ingeniería, explicados al cliente
Las siglas PDR, CDR, FAT y OSAT aparecen en casi cualquier contrato de ingeniería a medida y a menudo se aceptan sin saber qué compromete cada una. Son los puntos en los que el cliente revisa, decide y firma; bien usados, son su mejor protección frente a sorpresas de plazo y de coste.

Por qué un proyecto a medida necesita hitos
En un equipo de catálogo, el cliente ve el producto antes de comprarlo. En uno a medida, lo que compra al principio es una promesa: una especificación y un plan. Los hitos de revisión convierten esa promesa en una serie de comprobaciones intermedias en las que se mira lo hecho, se corrige lo que haga falta y se decide si seguir adelante.
La lógica es económica: un error de requisitos detectado sobre el papel cuesta una tarde; el mismo error descubierto con el prototipo soldado puede costar semanas y rehacer piezas. Cada hito cierra una etapa con la información disponible y fija la base sobre la que trabaja la siguiente.
PDR: la revisión preliminar de diseño
La PDR (Preliminary Design Review) llega cuando los requisitos están claros y existe un concepto de solución. No se revisan todavía planos de detalle, sino si el planteamiento responde a lo que el cliente necesita y si es viable en plazo y presupuesto. Suele incluir:
- La especificación técnica acordada, con cargas, entorno, interfaces y normas aplicables.
- Una matriz de cumplimiento de requisitos: cada requisito, cómo se va a cumplir y cómo se va a demostrar (por análisis, inspección o ensayo).
- El concepto: arquitectura, disposición general, materiales y soluciones elegidas, con las alternativas descartadas.
- Análisis preliminares de dimensionado y un primer plan de verificación.
Superar la PDR autoriza el diseño de detalle. Es el momento más barato para cambiar de idea.
CDR: la revisión crítica de diseño
La CDR (Critical Design Review) cierra el diseño. Aquí ya se revisan los planos de fabricación, los análisis definitivos (estructurales, térmicos, eléctricos), la lista de materiales, las interfaces cerradas con el resto del sistema del cliente y el plan de ensayos con sus criterios de aceptación. Tras la CDR el diseño queda congelado y empiezan las compras de componentes y materiales, por eso conviene que el cliente la tome en serio: los cambios posteriores se tramitan como modificaciones, con su efecto en coste y plazo.
FAT: pruebas de aceptación en fábrica
La FAT (Factory Acceptance Test) se hace en el taller del fabricante, con el equipo terminado y antes de enviarlo. Se ejecutan los procedimientos de ensayo aprobados, normalmente en presencia del cliente o de su inspección, y se comprueba que el equipo cumple lo especificado: dimensiones, funciones, estanqueidad, cargas, cableado, lo que corresponda. El resultado se recoge en un acta firmada por ambas partes y en una lista de pendientes con las observaciones menores que quedan por resolver. Con la FAT superada se autoriza el envío; los defectos se corrigen donde es más fácil hacerlo, en casa.
OSAT: aceptación en destino
La OSAT (On-Site Acceptance Test, también llamada SAT) repite las comprobaciones esenciales en las instalaciones del cliente, una vez transportado e instalado el equipo. Detecta daños del viaje y, sobre todo, problemas de integración con lo que ya existe allí: tomas eléctricas, anclajes, redes, accesos. Suele incluir la entrega de manuales y la formación de los usuarios. Su acta marca habitualmente la entrega formal y el inicio del periodo de garantía.
| Hito | Pregunta que responde | Firma habitual |
|---|---|---|
| PDR | ¿Es este el planteamiento correcto? | Cliente y jefe de proyecto |
| CDR | ¿Está el diseño listo para fabricar? | Cliente, ingeniería y calidad |
| FAT | ¿Cumple el equipo antes de salir del taller? | Cliente o su inspección y calidad |
| OSAT | ¿Funciona instalado en su sitio? | Cliente usuario y fabricante |
Qué pasa si un hito no se supera
Una revisión rara vez termina en un «sí» o un «no» rotundos. Lo normal es que el cliente emita observaciones, que en el ámbito espacial europeo se formalizan como RID (Review Item Discrepancy, discrepancia detectada en un documento). Cada una se clasifica y se responde: se acepta y se corrige, se aclara o se rechaza con argumentos. El resultado puede ser:
- Superado: se pasa a la fase siguiente.
- Superado con acciones: se avanza, pero con tareas abiertas y fecha de cierre.
- No superado: se corrigen los puntos críticos y se convoca una nueva revisión, a veces parcial, solo sobre lo que falló.
En una FAT, un ensayo fallido obliga a analizar la causa, corregir y repetir al menos ese ensayo. Lo importante es que el problema aparezca en el hito y no en servicio.
De dónde vienen: espacio, defensa e industria
Estos hitos no son un invento de cada empresa. En el sector espacial europeo, la norma ECSS-M-ST-10C Rev.1 (2009) organiza los proyectos en fases de la 0 a la F y sitúa la PDR al final de la fase B, la CDR en la fase C y las revisiones de cualificación y aceptación en la fase D; la ECSS-M-ST-10-01C describe cómo se organizan las revisiones y se tramitan los RID. En defensa se emplean revisiones equivalentes, recogidas por ejemplo en la IEEE 15288.2-2014 sobre revisiones técnicas en programas de defensa, y en automatización industrial la IEC 62381:2024 define las pruebas de aceptación en fábrica y en destino. Cada contrato adapta el esquema a su tamaño: un útil sencillo puede fusionar PDR y CDR en una sola revisión; un sistema complejo puede añadir revisiones intermedias.